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MONO CARAYA
Aunque se vista de seda...

Aunque la mona se vista de seda... mona queda, reza un viejo refrán.
Hay cosas imposibles de cambiar y la esencia de los animales es una de ellas.




Por © Guillermo Pérez Jimeno
Veterinary Specialist Group. IUCN

Fotografías © Belén Etchegaray

 

Los monos carayá -Alouatta caraya como lo llaman los científicos- son una de la especies de primates que habitan nuestro territorio. Se los puede encontrar en las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones y norte de Santa Fe.
Están entre los monos más grandes del continente, llegando a medir hasta 90 cm., a lo que se le debe adicionar otro tanto de cola, la que es prensil, y les sirve como una mano más en sus movimientos entre las ramas de los árboles.


© Belén Etchegaray



Al nacer, los bebés de ambos sexos son amarillentos-marrones, color que las hembras mantienen durante toda su vida, pero los machos al hacerse adultos cambian éste por el negro.También se los conoce como monos aulladores, lo que se debe a los potentes gritos que emiten, especialmente al amanecer y cuando se pone el sol. Sus voces se pueden escuchar a grandes distancias.

© Roxana Fionda


Viven en grupos familiares que van de unos pocos hasta 20 individuos. Se alimentan de hojas y frutos, pudiendo comer también algunos insectos. Son muy poco activos, pasando la mayor parte del día recostados sobre alguna rama en las alturas de los árboles expuestos al sol.Actualmente sus poblaciones naturales se ven diezmadas por la desaparición de su hábitat. La tala de árboles para la obtención de madera y el desmonte para ganar espacios para la agricultura o ganadería son sus mayores enemigos.


© Belén Etchegaray


© Belén Etchegaray



También es muy común que se capture a los bebés, para lo cual en general se mata a la madre, para luego ofrecerlos a la venta a la orilla de las rutas. Los vendedores los revolean por sus colas para exponerlos, y además para lograr impresionar a los desprevenidos viajantes, quienes por pena los compran, sin pensar que de esa manera sólo perpetúan esta forma de comercio ilegal, además de convertirse en cómplices del mismo.


© Belén Etchegaray



Por desgracia, la mayor parte de estos ejemplares mueren muy jóvenes, muchos debidos a los malos tratos recibidos por sus cazadores y otros por no adaptarse a la situación de cautiverio. Cuando logran sobrevivir a los primeros años terminan muriendo por enfermedades causadas por el estrés del cautiverio, o por accidentes tales como ataques de perros, electrocución, o por un vecino asustado que le dispara o apalea por sentirse amenazado por “esa bestia”. Los pocos que sobreviven generalmente terminan engrosando las filas dezoológicos, ya que sus “dueños” acaban por aceptar que la vida con un mono no es fácil.



Existe un gran número de enfermedades que ellos pueden trasmitir a los seres humanos, algunas de ellas muy graves. Tuberculosis, rabia, salmonelosis son solamente algunas de ellas. Pero antes de pensar en donar al ejemplar muchas veces se intentan diferentes métodos para “amansarlos” tales como la castración o limarles los colmillos. Estas prácticas los inhabilitan para la posterior vida con sus congéneres. Por lo dicho, es que decimos que “por más que al mono lo vistamos de seda siempre será un mono”, ¡no lo olvidemos! No podremos cambiar su actitud, él siempre será un animal silvestre, jamás lograremos que sea un animal doméstico, por más que lo atemos, lo enjaulemos o lo mutilemos, en su naturaleza siempre habrá un animal salvaje, entonces no nos extrañemos cuando se comporte como tal.



© Belén Etchegaray



Si Ud. quiere ayudar a los hermosos monos carayás no los compre y denuncie su tenencia o venta a las autoridades de fauna de su provincia. Pero más importante aún es que difunda este mensaje a toda la gente que conoce, que sus hijos les cuenten a sus maestras y compañeros en la escuela, a sus amigos en el club y en el barrio. Evitemos que se maten más monas para robarles sus bebés.Defendamos nuestro patrimonio faunístico. Eso también es amar nuestro país.

© Guillermo Pérez Jimeno / FNA

 



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