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Técnica
Fauna
en situación controlada
Por
© Belén Etchegaray
Fotografías
© Belén
Etchegaray
/ Florencia Jorba
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Belén Etchegaray
Antes de
iniciar este capítulo, seguramente muchos se preguntaran
qué significa que una especie se encuentre en situaciones
controladas. Pues bien, se habla de fotografía
de fauna en situaciones controladas cuando el fotógrafo
tiene cierto control sobre la especie a retratar, osea
cuando ésta se encuentre dentro de recintos.
El recinto puede ser un terrario donde la especie ha sido
introducida para obtener una imagen para su posterior
liberación, una jaula de mayor tamaño, o
bien un centro de cría o parque natural donde los
animales a pesar de contar con cierta libertad, se encuentran
dentro de terrenos limitados por cercos o alambrados.
¿DONDE SE PUEDE FOTOGRAFIAR FAUNA?
Podremos realizar este tipo de fotografías en cualquier
lugar, incluso en nuestro propio jardín; pero si
nos referimos a los animales de mayor porte no nos quedará
más remedio que comenzar por los zoológicos,
algunos parques y reservas naturales y los centros de
rehabilitación de fauna, que son todos un buen
lugar donde iniciar las prácticas, siendo para
muchos la única posibilidad de poder realizar fotografías
de especies muy difíciles de ver en en libertad.
Contrariamente a lo que se cree, la toma de fotografías
en zoológicos requiere de mucha paciencia, ingenio
y sobre todo de habilidad para franquear los cientos de
obstáculos que se nos presentaran, mientras que
las fotografías en parques donde los animales cuentan
con cierta libertad, nos acercara mucho mas a la practica
de fauna en libertad, encontrándonos allí
con otros obstáculos que se asemejan parcialmente
a los de la vida salvaje.

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Florencia Jorba
Antes de decidir donde realizar
la practica es importante tener en cuenta el equipo con
el que contamos. Si no poseemos un lente superior a los
200 mm, un zoológico será lo ideal para
comenzar. En este caso deberemos seleccionar uno que cuente
con recintos amplios y con la menor presencia de elementos
artificiales que sea posible. Será el fotógrafo
el encargado de ir sorteando los diferentes obstáculos
a los que se presente a lo largo de la jornada, para poder
lograr tomas donde la condición de cautividad en
la toma no sea evidente.
LOS OBSTACULOS
Uno de los principales obstáculos con los que nos
encontramos son las rejas y vidrios que se anteponen a
la especie que intentamos retratar. Esto sumado a la distancia
a la que se encuentre el animal de la reja o vidrio serán
los mayores inconvenientes que debamos resolver.
...
La manera de lograr eliminar las
rejas que nos separan de nuestro modelo, es utilizar el
lente de mayor alcance que tengamos y acercar la óptica
lo más posible a la reja, quitando previamente
el parasol. La utilización de un diafragma abierto
nos ayudara a reducir considerablemente el campo de nitidez
haciendo que el alambrado que pueda visualizarse en el
fondo desaparezca de nuestra toma.

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Belén Etchegaray
Cuando nos
enfrentemos a recintos con vidrios, nos encontraremos
con nuevos obstáculos: brillos, reflejos y suciedad
se interpondrán entre nuestro lente y el retratado.
Una manera de solucionar este problema, es utilizar un
filtro polarizador circular que nos ayudará a eliminar
los brillos y reflejos, aunque eso implique perder un
poco de luminosidad.
En lo referente a la suciedad de los vidrios, intentaremos
buscar un ángulo donde dicha suciedad no interfiera
e intentaremos pegar lo más posible nuestro lente
al vidrio con lo que lograremos un desenfoque suficiente
como para que no salga impresa en la toma. Por otro lado,
será importante tener en cuenta que el uso del
flash deberá ser utilizado con cautela, asegurándonos
de ubicarnos de manera lateral con respecto al objetivo,
nunca de frente para evitar, de esa manera, que el destello
quede reflejado.

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Florencia Jorba
Si el animal
se encuentra muy cerca de la reja o vidrio, será
imposible evitar que éstos aparezcan en la toma,
por ello, tendremos que hacernos de paciencia y esperar
a que el animal se mueva del lugar alejándose de
ellos.
Debemos ser prudentes en qué tanto acercarnos para
no alterar al animal o incumplir las normas de seguridad
establecidas en el lugar. Es aconsejable consultar con
el cuidador del recinto y estar atentos a los carteles.
 
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Belén Etchegaray
BUSCANDO
TOMAS NATURALES
Algunos conocimientos sobre comportamiento y costumbres de la
especie en su vida silvestre serán de mucha ayuda a la
hora de buscar fotografías lo más cercanas a la
realidad y que sea el reflejo aproximado del comportamiento
de esa especie en su hábitat natural. Esto es muy complejo
de lograr, dado que los animales cautivos rara vez mantienen
el mismo comportamiento, pero conocer cómo actuarían
en libertad, nos ayudará a tratar de lograr la toma lo
más real posible.
Por otra parte, intentaremos buscar aquellas zonas o ángulos
del recinto donde la presencia de elementos ajenos al medio
natural sea nula o casi nula.

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Belén Etchegaray

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Belén Etchegaray
La paciencia tendrá un papel
importante, dado que es muy posible que tengamos que realizar
varias visitas y esperar largo tiempo hasta que el animal
se coloque en un lugar adecuado, realice alguna acción
o la luz nos sea favorable.
Cuando los elementos en el recinto sean imposibles de ser
eliminados, hacer un retrato de primer plano suele dar buenos
resultados para no regresar a casa con las manos vacías.
Una buena alternativa suele ser entablar contacto con los
cuidadores, interiorizarnos sobre los horarios en que tienen
mayor actividad o que son alimentados. Muchas veces suelen
mostrarse colaboradores y ayudarnos a que se ubiquen en
aquella zona del recinto donde podremos obtener una buena
toma.

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Belén Etchegaray
Aparte de los zoos, existen centros que
cumplen con la importante labor de conservación y educación.
Estos centros mantienen muchas de sus especies en estado de
semilibertad, permitiendo que sus visitantes recorran el predio
desde el coche, lo que nos permitirá realizar tomas con
relativa facilidad. Aquí será necesaria la utilización
de lentes de mayor alcance (del orden de los 400 mm), dado que
algunos animales están acostumbrados a la presencia humana
y muchas veces se acercan a los coches en busca de alimento,
pero muchos otros se encuentran a una distancia mas que prudencial.

Si utilizamos lentes largos, tendremos
que tener en cuenta la vibración que produce el motor
en marcha de los coches. En estos casos hay dos opciones:
apagar el motor cuando se esta por realizar la toma, o utilizar
una bolsa de porotos (bean bag) sobre la ventana para apoyar
el objetivo sobre ella haciendo que esta absorba las vibraciones.
Tiempo y dedicación
El hecho de trabajar con animales en situaciones controladas
no significa que sea sencillo fotografiarlos si lo que pretendemos
es lograr imágenes atractivas. Conseguir imágenes
impactantes suele suponer cierto tiempo y dedicación,
y hasta reiteradas visitas dependiendo de las características
del recinto, de las costumbres de la especie a fotografiar,
de la época del año y de las imágenes
que deseamos obtener.

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Un tema a tener en cuenta y que
requiere de paciencia, es la búsqueda un fondo
lo mas natural posible. Muchas veces no nos quedara mas
remedio que abrir el diafragma para desenfocar al máximo
el fondo y hacer desaparecer los elementos que nos molestan,
con lo que también ganaremos mayor velocidad de
obturación y destacaremos al animal sobre el fondo.
Las mejores horas para trabajar son las primeras horas
de la mañana y las ultimas de la tarde, dado que
en ese horario los animales, especialmente los felinos
y algunas especies de costumbres nocturnas, se encuentran
más activos. Esta actividad esta acompañada
por una luz tenue que resalta sus pelajes y formas. En
otoño e invierno, los animales están menos
activos y disponemos de menos cantidad de horas con buena
luz para realizar fotografías.
PRIMEROS PLANOS
Trabajar en situaciones controladas ayuda a lograr imágenes
que, de manera silvestre, serian casi imposibles de lograr,
como son los retratos en primeros planos de ciertas especies
donde se destaca una forma en especial o una actitud en
particular. Los fondos y encuadres deben ser estudiados
y cuidados especialmente para que el modelo resalte del
contexto en el que se encuentra.

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Mas
allá de poder acercarnos considerablemente a nuestros
pacientes modelos, conviene hacerlo de manera cautelosa,
sin movimientos bruscos y siempre respetando las barandas
de seguridad. Debemos evitar hacer ruidos innecesarios,
golpear vidrios o asustar a las especies buscando mayor
actividad.
El contacto con animales silvestres dentro de los zoológicos
no está permitido, aunque algunas instituciones utilizan
estos medios para atraer visitantes, lo recomendable es
no tentarse, siendo mejor evitar esos lugares y recorrer
aquellos donde la fauna es tratada como los cuidados necesarios
tanto para las especies como para los visitantes.
FAUN
AUTOCTONA Y ESPECIES AMENAZADAS
Uno de los atractivos de los zoos es que en ellos podemos encontrarnos
con especies autóctonas y muchas veces amenazada o en
peligro de extinción, que nos seria casi imposible poder
contemplar en la naturaleza, mucho menos pensar en retratarlos
decentemente. Las fotografías obtenidas pueden tener
una función extra a la de compartirlas con familiares
y amigos, pudiendo participar con ellas de audiovisuales y exposiciones
educativas que ayuden a que otras personas conozcan mas sobre
esas especies y ayuden a su conservación.

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Belén Etchegaray

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Muchas veces podremos encontrarnos
con especies en rehabilitación, la mayoría
de ellos provenientes de la acción directa del hombre
(caza ilegal, mascotismo, atropellamiento, etc.). Muchas
de ellas son irrecuperables para que vuelvan a vivir en
libertad, pero aun tienen importantes misiones que cumplir
en el área educativa o para reproducción en
cautividad de ejemplares que, posteriormente, serán
liberados. Interiorizarnos sobre estos temas ayudara a que
podamos comprender mejor ciertas situaciones y que nos comprometamos
a ayudar a su conservación por medio del arte que
nos apasiona: la fotografía de naturaleza.
EQUIPO
RECOMENDADO
La posibilidad de encontrarnos con animales a poca distancia
nos permite conseguir primeros planos sin la necesidad de
recurrir a grandes objetivos. Con un 200 mm tendremos muchas
posibilidades de fotografiar mamíferos de buen tamaño.
Un objetivo de 300 mm es ideal, y uno de 200-400 mm o mayor
nos permitirá lograr tomas de animales que se encuentren
a mayor distancia. Este ultimo es imprescindible montarlo
sobre un trípode o monopie para evitar las vibraciones.
Con un día soleado, trabajar con 100 ISO será
suficiente, pues generalmente los animales se encuentran
al aire libre. Cuando el día esta nublado o los animales
se encuentren a la sombra, será necesario trabajar
con 200 o 400 ISO para evitar fotografías movidas.
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Belén Etchegaray
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