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Técnica
MATERIAL NECESARIO

 


Por © Fran Nieto

* Conceptos importantes
* Concepto de Macrofotografía
* Consejos acerca del equipo
* Las películas
* ¿Cómo obtener mayor relación de ampliación?
Lentes de aproximación:
Cuentan a su favor:
1- Una gran facilidad de uso.
2- No es necesario incrementar el tiempo de exposición, ya que no reducen la luz que llega a la película.
3- No es necesario desmontar el objetivo para su uso.
4- Peso despreciable.
5- Precio muy económico.
En su contra se puede argumentar:
1- Sólo rinden buena nitidez cuando se diafragma mucho.
2- Si son muy potentes tan sólo aparece nítido el centro de la imagen.
Estos argumentos en contra pueden matizarse, ya que en macro es inevitable usar diafragmas muy cerrados para contrarrestar la escasa profundidad de campo y que además los motivos suelen ocupar el centro del fotograma.
Los más puristas argumentan, y no sin razón, que no se puede colocar impunemente un simple cristal ante un complejo objetivo sin perder parte de sus características de nitidez, resolución y contraste
Tipos de lentes de aproximación:
Podemos dividirlas en función de sus dioptrías, que indican su potencia. A mayor dioptrías menor es la distancia al tema y por tanto mayor la relación de ampliación.
Las lentes de 0.5 y 1 dioptrías están indicadas con objetivos de longitud entre 85 y 200 mm. Las lentes de 2 a 4 dioptrías están indicadas para objetivos estándar y angulares.
Con lentes de 4 o más dioptrías en objetivos de focal elevada se consiguen grandes relaciones de ampliación , aunque a costa de una gran borrosidad en los bordes y falta de definición (aunque esto último se puede evitar cerrando el diafragma hasta f/16 o f/22...)
Hay que tener en cuenta que cuanto mayor es la longitud focal de un objetivo más se penetra en el mundo del macro.
Lentes acromáticas:
Estas lentes están compuestas por dos lentes, cada una de las cuales corrige los defectos de la otra. Por tanto estas lentes alteran menos las característica ópticas de los objetivos que las lentes simples.
La nitidez en los bordes con estas lentes es mayor que la obtenida con los anillos de extensión (a no ser que se invierta el objetivo)
El único inconveniente de estas lentes es su elevado precio, cercano al de los anillos de extensión.
Empleo simultáneo de dos objetivos:
Un objetivo no es otra cosa que una lente de aproximación perfectamente corregido en sus aberraciones. Así podemos unir dos objetivos por medio de las roscas de su parte frontal y alcanzar fácilmente la escala 1:1. Para unir estos objetivos puede ser útil un poco de cinta, dos filtros desechados, Loctite y algo de habilidad.
El objetivo exterior se coloca en su diafragma mayor y se diafragma con el que queda unido a la cámara. Sin embargo no todos los objetivos se prestan a esta combinación, ya que a veces, incluso con diafragma completamente abierto se produce viñeteado.
Anillos de extensión y aparatos de fuelle.
Intercalados entre el objetivo y la cámara aumentan la distancia entre ambos, con lo que se puede acercar más al sujeto sin pérdidas apreciables de la nitidez. Al no llevar lentes en su interior no existe modificación de sus condiciones de trabajo.
El hecho de que no lleven lentes en su interior puede hacernos pensar que no existen diferencias entre unos anillos y otros. Sin embargo el comportamiento mecánico es muy importante, sobre todo cuando colocamos un pesado objetivo a continuación de los anillos. Los anillos de construcción mediocre suelen ceder, con lo que el plano de la película no se encuentra paralelo a la zona de enfoque, pudiéndonos encontrar con apreciables pérdidas de calidad.
Con algunas cámaras, como la Nikon F-80 es necesario utilizar anillos que conserven los contactos eléctricos con el objetivo, pues sino no funciona el fotómetro.

Anillos de extensión.
Los anillos de extensión presentan los siguientes inconvenientes:
1- Se pierde mucha luz, proporcionalmente a la extensión utilizada.
2- Algunas veces la imagen que aparece en el visor es tan oscura que para no enfocar al azar necesitaremos una lámpara de gran potencia (100W o más)
3- En ocasione puede resultar inservible el fotómetro de la cámara, por falta de luz.
4- El equipo resulta grande, pesado e incómodo de manejar.
Algunos anillos de extensión mantienen todos los automatismos de la cámara incluido el autofocus, en macro estos sistemas automáticos de enfoque son prácticamente inoperativos, pero puede resultar interesante mantener el autofocus cuando empleemos los anillos con objetivos tele para disminuir la distancia de enfoque de objetivos largos (que suele ser de 1 ó 2 metros).
Los fuelles, por su lado, tienen la ventaja de que su relación de ampliación es continua, sin saltos, pero el inconveniente de que en ocasiones la extensión mínima es de 5 ó 6 cm (debido al propio grosor de sus montantes), con lo que es necesario contar con unos anillos que cubran estas distancias intermedias.
Cuentan con un rail de enfoque que simplifica mucho esta tarea, y un segundo rail que prolonga la separación entre el objetivo y la cámara, con lo cual incrementamos el aumento.
Presentan como inconvenientes la desventaja de su fragilidad y dificultad para enfocarlos y manipularlos, por lo que su uso está prácticamente restringido al estudio. Además su precio es muy superior al de los anillos.


Fuelle de extensión de gran longitud combinados con un macro de 60 mm. Podemos apreciar la guía numérica que indica la extensión empleada.

 

Colocar el objetivo al revés:
Las principales marcas de cámaras ofrecen unos anillos especiales que permiten situar el objetivo al revés, es decir con la bayoneta mirando al sujeto.
Los objetivos están diseñados para ofrecer la mayor calidad posible cuando la distancia al tema es mayor que la de la imagen. Cuando llegamos a la relación 1:1 las dos distancias son idénticas, pero al sobrepasar esta escala estas distancias se invierten, la distancia al sujeto es mucho menor (unos pocos milímetros) que la que separa el objetivo del plano de la película (varios cm), por ello al invertir el objetivo conseguimos que este trabaje en las condiciones idóneas para las que fue diseñado.
Los aros de inversión no conservan el diafragmado automático, por lo que es necesario cerrar el diafragma manualmente antes de realizar la exposición. Además el cuerpo deja de estar en contacto con la CPU de los objetivos que la llevan incorporada, lo que supone la perdida de algunas funciones en la cámara.
Existen cables disparadores dobles, que accionan primero el diafragma y luego el obturador, son muy útiles si no queremos preocuparnos de cerrar manualmente el diafragma a la abertura de exposición o si trabajamos a ampliaciones grandes, pues en este caso el leve roce que supone cerrar manualmente el diafragma puede suponer la perdida del enfoque. Idéntica misión cumplen en el trabajo con fuelles.
Objetivo macro:
Esta es la mejor solución para fotografiar desde cerca. Su único inconveniente es su precio... Pero con él podremos llegar a escalar de 1:1 sin inconvenientes y al 3:1 con unos anillos de extensión...
Existen objetivos de 50-60 mm ideales para flores y motivos inertes, para animales poco colaboradores es recomendable un 105 mm o incluso un 200 mm.
En el mercado de segunda mano encontraremos objetivos macro manuales a buen precio. El hecho de que sean manuales no presenta ningún inconveniente, ya que actualmente el autofocus es inoperante en macro (incluso con los modelos más avanzados de cámaras)
Lo que sí es una gran ventaja es que cuenten con rosca para trípode, ya que así podremos colocar éste aquí y dejar la rosca de la cámara para situar el soporte de flashes. Además el uso de objetivos largos varía el centro de gravedad de la cámara y la fijación del trípode al objetivo favorece el manejo del conjunto.
Los objetivos macro son los idóneos para combinar con los fuelles debido a que están corregidos especialmente para trabajar a distancias muy cortas.

Ranita de San Antonio fotografiada con un objetivo macro de 60 mm
Lupas para el visor y visores en ángulo recto:
Las lupas permiten enfocar con mayor precisión ya que nos amplian parte de la escena que aparece en el visor, siendo mucho más sencillo determinar el punto exacto de enfoque.
Los visores de ángulo recto nos permiten enfocar en situaciones donde la posición de la cámara impide ver cómodamente por el visor de la misma.

Visor en ángulo recto.
Trípode, monopie y bolsas:
Es imprescindible el uso de un buen trípode que garantice la ausencia de movimiento y vibraciones ya que con los aumentos crece también de forma exponencial los efectos de las vibraciones, por mínimas que sean.
Es necesario que el trípode nos permita unos movimientos suaves y precisos y sería recomendable que contásemos con una corredera de ajuste. Son numerosos los fotógrafos que prefieren una rótula panorámica para macro, yo considero que una buena rótula de bola también puede ser muy adecuada para este trabajo.


Algunas rótulas tipo ARCA tienen los platos de corredera, lo que combinado con un plato largo (8 cm) nos permite disponer de un cierto margen de maniobra a la hora de situar la cámara y modificar su posición horizontal sin necesitad de variar la ubicación del trípode.

 

En la foto también podemos apreciar la fijación del objetivo a la rótula.
También es muy interesante la posibilidad de poder invertir la columna central, para poder realizar tomas desde muy poca altura.

Columna central invertida para poder captar planos muy cercanos al nivel del suelo.
El equipo de macro, sobre todo cuando trabajamos con fuelle puede ser muy pesado y nuestro trípode debe ser capaz de manejar con soltura y suavidad el peso de la cámara y el de los flashes.
Otra opción interesante, debido a la gran movilidad que proporciona es el monopie. Con él es mucho más fácil encuadrar y seguir los movimientos del sujeto, así como ubicarlo en lugares difíciles. Sin embargo es mucho menos estable y resultará complicado combinar la luz del flash con la natural, o utilizar la luz ambiente como única fuente lumínica, ya que el empleo de diafragamas cerrados conlleva la necesidad de usar velocidades lentas incompatibles con la estabilidad del monopie. Conviene que el monopie que usemos tenga una distancia mínima de extensión de 20 a 30 cm.
Cuando no podamos contar con un trípode es recomendable disparar a velocidades superiores en uno o dos puntos a las recomendadas para la óptica que estemos empleando (1/125 o superiores con un objetivo de 50 mm), y buscar un buen punto de apoyo.
Otra buena opción son los soportes de flash para macro, como el de Novoflex o el de Manffroto. Nos permiten una gran autonomía, aunque a costa de un elevado peso que dificultará el enfoque y acabará con nuestra espalda... Funcionan bien en combinación con los monopies.
Cable disparador:
Es tan necesario como el trípode, ya que la presión que realizamos sobre el disparador es suficiente para producir vibraciones en la cámara que echan a perder la fotografía. Son baratos y fáciles de usar ¿qué más les podemos pedir?
Los fuelles cuentan con un cable disparador con dos salidas. Una acciona un mecanismo que cierra el diafragma y la otra actúa sobre el obturador.
Podemos sustituir el cable por el autodisparador de la cámara, pero este sistema tiene el inconveniente de que no podemos disparar en el preciso instante que nos interese.

Cable disparador doble para accionar el diafragma del objetivo situado en el fuelle Nikon PB 6 y después el botón de disparo.
Flashes:
Es recomendable que los flashes que utilicemos puedan ser controlados por la cámara (TTL). Esto nos evitará un sinfín de cálculos y mediciones.
Actualmente los flashes computerizados han experimentado una disminución de su precio que permite su adquisición para macro.
Es recomendable contar con dos flashes, uno principal con Nº guía de 32-40 y uno secundario con Nº guía de 16-30.
Podemos realizar excelentes fotografías macro con flashes de calidad medio-baja y con números guía bajos (10-20) gracias a la corta distancia a la que estos se sitúan, de todas formas es recomendable contar con suficiente potencia para las exposiciones con grandes extensiones, ya que el diafragma equivalente puede situarse fácilmente en un f:256. Además la iluminación demasiado cercana produce unas sombras demasiado duras.
Existen flashes denominados de anillo o anulares que se colocan en la parte frontal del objetivo y producen una iluminación homogénea y sin sombras, es muy adecuado para flores y mariposas, pero en superficies muy brillantes (ojos de anfibios, caparazones de insectos, agua...) producen unos reflejos muy feos. Su propia construcción produce una ausencia de sombras que conlleva una iluminación plana muy poco artística. Están especialmente indicados para relaciones de ampliación muy grandes, donde el escaso espacio de trabajo puede provocar que sea imposible iluminar la escena de otro modo. Cuentan con la ventaja añadida de que suelen tener una pequeña bombilla que nos permite enfocar con mayor facilidad.
Los anulares funcionan mejor con objetivos de poca distancia focal, como el 60 mm. Con objetivos de mayor distancia focal la luz se vuelve más dura debido a su mayor distancia al sujeto. A cambio tendremos unos fondos mejor iluminados.

Si adquiere uno es recomendable que compre uno con un Nº guía de 10-16, pues su distancia de trabajo es muy reducida.

 

En cualquier caso no es el anular un flash de elección para principiantes, y en general se obtendrán unos resultados mucho mejores, y a menor precio, con dos flashes normales.



Los reflejos de los flashes de anillo pueden proporcionar reflejos desconcertantes.
© Fran Nieto
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